RETIMUR - Asociación Afectados de Retina de la Región de Murcia

Información sobre terapia génica para enfermedades hereditarias de la retina en Andalucía.

En la actualidad se está trabajando en el CABIMER y en el Área Hospitalaria Virgen Macarena en un ensayo clínico para la utilización de terapia génica en pacientes con Retinosis pigmentaria autosómica dominante asociada a las mutaciones en el gen PRPF31.

Con este ensayo se pretende evaluar la seguridad y eficacia del tratamiento, de la terapia génica y su impacto sobre la función visual en los pacientes con retinosis pigmentaria asociada al gen PRPF31.

La terapia génica es un conjunto de técnicas que permiten transportar secuencias de ADN/ARN al interior de las células diana (enfermas) con el objeto de modificar el funcionamiento de determinadas proteínas que se encuentran alteradas y que son causantes de la enfermedad, con el objetivo de hacer reversibles el trastorno biológico que producen.

En la actualidad, existen a nivel mundial 8 ensayos clínicos en enfermedades hereditarias de la retina que se basan en la terapia génica, utilizando los vectores virales adenoasociados (AAV).

La vía de administración es subretiniana y los objetivos que se pretenden conseguir son:

-Mejoría de la sensibilidad a la luz

-Mejoría del Campo visual

-Mejoría de la percepción del color

-Cambios de la Agudeza Visual

La duración del estudio es de 2 años , extensible a 5 años.

Estamos a la espera de la confirmación de las subvenciones solicitadas, para iniciar el proceso de reclutamiento y clasificación de los pacientes con retinosis pigmentaria que van a ser incluidos en el ensayo.

 Equipo de investigación del CABIMER

 

Retinoide oral mejora significativamente la función de los ojos con retinitis pigmentosa.

Foto: Sheba Medical Center, Israel. (obtenida en Wikipedia)

El tratamiento oral con 9-cis ha mejorado notablemente la función visual en pacientes con retinitis pigmentosa, de acuerdo con un estudio.

El ensayo clínico aleatorizado en Israel incluyó 29 pacientes que se sometieron a un régimen de 90 días de cuatro cápsulas diarias de 300 mg  9 - cis β-caroteno- rico en alga Dunaliella bardawil (polvo de β-caroteno, aproximadamente 20 mg) contra un placebo que comprende polvo de almidón.

Los investigadores evaluaron los cambios en la adaptación a la oscuridad con electrorretinograma en la  máxima amplitud de la onda b de la línea de base.

El cambio medio en la adaptación a la oscuridad en la máxima amplitud de la onda b del valor inicial fue 8,4. mV (microVoltios) en el grupo de estudio y de -5,9 mV en el grupo placebo. La diferencia entre los grupos fue estadísticamente significativa ( P = 0,001).

Máxima amplitud de la onda b se incrementó en más de 10 mV en ambos ojos de 10 pacientes en el grupo de estudio y en ningún paciente en el grupo de placebo.

Ambos grupos tenían campos visuales similares y MAVC.

Se necesita un ensayo clínico más amplio para determinar el régimen apropiado, dijeron los autores del estudio.

Participantes   Treinta y cuatro pacientes con RP que tenían al menos 18 años de edad. Veintinueve pacientes completaron el estudio y fueron incluidos en el análisis.

Conclusiones y relevancia  del tratamiento con 9 - cis β-caroteno aumentó significativamente la función retiniana en pacientes con RP en las condiciones ensayadas. El régimen terapéutico óptimo se determinará en futuros ensayos clínicos más grandes. 9 - cis β-caroteno puede representar una nueva estrategia terapéutica para algunos pacientes con RP.

 

Autores:

Ygal Rotenstreich, MD

Michael Belkin, MD

Siegal Sadetzki, MD

Angela Chetrit, MSc

Gili Ferman-Attar, MD

Ifat Sher, PhD

Ayelet Harari, PhD

Aviv Shaish, PhD

Dror Harats, MD

Instituciones participantes:

Sheba Medical Center, Tel-Hashomer , Israel

Maurice y Goldschleger Instituto Gabriela Eye Research, Tel-Hashomer, Israel

Unidad de Epidemiología y radiación para cáncer, Instituto Gertner de Epidemiología e Investigación de Políticas de Salud, Tel-Hashomer, Israel

Sackler School of Medicine, Universidad de Tel-Aviv, Tel-Aviv, Israel

 

Investigadores dan el primer paso hacia una terapia génica para la distrofia macular

MADRID, 16 Oct. (EUROPA PRESS)

   Investigadores de la Universidad de Pennsylvania (Penn o Upenn), en Filadelfia, Estados Unidos, informan en la revista 'Plos One' de resultados "alentadores" que marcan el primer paso claro en el desarrollo de una terapia génica que podría prevenir la pérdida de visión o su restauración en personas que sufren distrofia macular viteliforme.

   La distrofia macular viteliforme, también conocida como enfermedad de Best, pertenece a un grupo de condiciones llamadas bestrofinopatías, que afectan a niños y adultos jóvenes. Causadas por mutaciones heredades en el gen BEST1, estas patologías provocan reducciones graves en la visión central conforme el paciente crece.

   La investigación, dirigida por Karina E. Guziewicz y D. Gustavo Aguirre, de la Escuela de Medicina Veterinaria de Penn, se realizó en perros, que pueden desarrollar naturalmente una enfermedad similar a la de Best. "El primer paso en el diseño de una terapia génica para estas condiciones es asegurarse de que podemos apuntar a las células que se ven afectadas. Eso es lo que nuestro estudio ha hecho", explicó Aguirre.

   El laboratorio de Aguirre ha diseñado previamente terapias exitosas para otras formas de ceguera tanto en perros como en humanos, incluyendo la retinitis pigmentosa, la amaurosis congénita de Leber y la acromatopsia. La versión de la enfermedad de Best en los perros se llama retinopatía multifocal canina (CMR) y comparte muchas de las características de la condición humana.

   Sabiendo que la enfermedad de Best y la CMR, como los otros problemas de visión, son condiciones hereditarias atribuibles a mutaciones en un solo gen, los investigadores de Penn intentaron entregar una copia sana del gen BEST1 a una parte de la retina para sustituir la copia que funciona mal. Lo realizaron mediante un vector, un virus inofensivo genéticamente modificado para transportar material genético específico, y la carga incluía tanto la versión humana como la canina de BEST1.

   Los científicos inyectaron el vector bajo 18 retinas en 12 perros, con copias normales de BEST1 o una copia normal y una mutada. Para asegurarse de que el gen inyectado se ubicaba de forma correcta en la retina, el vector se etiquetó con una proteína fluorescente verde, que ilumina donde se introdujo el gen sano.

   Se probaron dos vectores diferentes, llamados rAAV2/1 y rAAV2/2, ambos bajo consideración para su uso en ensayos clínicos en humanos para otros tipos de terapia de genes relacionados con la visión.

   Tras la inyección del vector bajo la retina, los investigadores siguieron la expresión de la proteína hasta seis meses y encontraron que culminó entre cuatro y seis semanas después de la inyección, y se mantuvo estable durante seis meses, una señal de que la terapia sería duradera.

   Sin embargo, los científicos se sorprendieron al ver que los perros que recibieron inyecciones del vector rAAV2/1 tenían algunas "divertidas células verdes", según Aguirre. Cuando lo investigaron más a fondo, encontraron lo que parecía ser un daño en las células de cono, que posibilitan la visión en color y la agudeza visual central, como resultado del tratamiento.

   "Fue un hallazgo fortuito, ya que cuando nos fijamos en secciones de la retina se veía perfectamente normal --describió Aguirre--. Pero cuando nos centramos en estas células verdes encontramos que todos los conos estaban muertos. Si esta terapia se da en toda la retina, podría tener consecuencias importantes para la discapacidad visual, la capacidad de ver colores y la función de la luz brillante".

   Así, el resultado plantea interrogantes sobre la utilidad potencial del vector rAAV2/1 en las terapias futuras. "Uno de los objetivos de nuestro estudio fue comparar los dos vectores --matizó Guziewicz--. Ahora vemos que el vector rAAV2/2 es el claro candidato para la terapia génica y advertimos que rAAV2/1 requiere una evaluación adicional si se va a tener en cuenta".

   Tanto las versiones humana y canina de BEST1 se comportaban de la misma manera, por lo que este enfoque podría traducirse en los seres humanos. Aunque la enfermedad de Best es relativamente poco frecuente, afectando a aproximadamente a una de cada 10.000 personas, los tratamientos que el equipo de Aguirre y Guziewicz están perfeccionando para tratarla podrían extenderse a otras enfermedades maculares.

   "Algunas de las características de la enfermedad son compartidas
--apuntó Guziewicz--. Si esto funciona, podríamos aplicar nuestro método para beneficiar a otros tipos de degeneración macular que afectan a las células del epitelio pigmentario de la retina". "Nuestro trabajo previo nos hace sentir muy optimistas", concluyó Aguirre.

 

Investigadores españoles desarrollan una técnica para el estudio de las enfermedades de la retina

SEVILLA, 6 May. (EUROPA PRESS) -

Un grupo de investigación del Centro Andaluz de Biología Molecular y Medicina Regenerativa (Cabimer) ha desarrollado una técnica eficaz para la diferenciación de células madre embrionarias a fotorreceptores, células fotosensibles de la retina que permiten la visión. Los investigadores creen que se abre una nueva vía para el estudio de las enfermedades de la retina.

En concreto, han logrado obtener un tipo específico de células --las denominadas bastones-- que son las que proporcionan la información del brillo y aportan visión a bajos niveles de iluminación, entre otras características.

El grupo de científicos, liderado por el director de este centro  sevillano, Shomi Bhattacharya, ha desarrollado estos trabajos ante la necesidad de obtener tipos específicos de células de la retina puesto que, hasta entonces, y aunque las células madre embrionarias son una fuente ilimitada de células de la retina, las técnicas de diferenciación utilizadas no alcanzaban un grado alto de especificidad y no lograban llegar más allá de este linaje general.

Ahora, han llevado a cabo un sistema novedoso para alcanzar una población celular más específica dentro del conjunto de células de la retina, en concreto, fotorreceptores de tipo bastón. El protocolo, que según los expertos es "el más eficiente para la diferenciación de cualquier tipo de célula madre embrionaria a fotorreceptores", se basa en condiciones de hipoxia, es decir, en unas condiciones ambientales diferentes a las normales que, en este caso en concreto, se centran en una reducción destacada de los niveles de oxígeno.

Con este método, se ha logrado diferenciar un número de células superior al que se suele obtener (el 53% con un margen de error de 1,5%), ya que proceden de diferentes poblaciones, que han sido trasplantas en el espacio subretinal de ratones de tipo silvestre.

Gracias a esta investigación, que ha sido publicada en la revista científica de impacto internacional 'Stem Cell', se ha podido ver, por primera vez, el proceso de formación de fotorreceptores a raíz de células madre embrionarias de ratón en condiciones de hipoxia, un hecho que hasta ahora no se había producido.

Además, los investigadores inciden en la eficiencia del proceso de diferenciación, ya que facilita la pérdida de pluripotencialidad de la célula trasplantada, reduciendo así las posibilidades de generación de tumor. A esta conclusión han llegado tras observar que los precursores de los fotorreceptores se diferencian a una población de células doble positivas llamadas Rodopsina/Recoverina una vez han sido trasplantadas a la retina del ratón sin que genere tumor alguno.

Según los investigadores, los resultados obtenidos son "cruciales para la  biología del desarrollo, el modelado de la enfermedad, el desarrollo de fármacos y los estudios de trasplante de células relacionadas con la terapia celular de enfermedades de la retina".

 

UNA NUEVA VÍA PARA EL ESTUDIO DE LA RETINOSIS PIGMENTARIA

Con este descubrimiento, se abre una nueva vía para el estudio de las enfermedades de la retina, en concreto, de la retinosis pigmentaria, un  conjunto de enfermedades oculares crónicas de origen genético y carácter degenerativo.

Esta patología se caracteriza por una degeneración progresiva de la retina que poco a poco va perdiendo las principales células que la forman: los conos y los bastones. Produce una disminución lenta pero progresiva de la agudeza visual que en las primeras etapas afecta principalmente a la visión nocturna y al campo periférico, aunque se mantiene la visión central.

Los logros que se han publicado son parte de los estudios preclínicos  realizados en animales para su futura aplicación en pacientes con retinosis pigmentaria y otras distrofias en las que la pérdida de fotorreceptores y otras células de la retina provoca ceguera, ha asegurado el propio  Bhattacharya.

La línea de investigación del grupo liderado por Bhattacharya se centra en estudiar las distrofias de la retina, consideradas la principal causa de la ceguera hereditaria y que, actualmente, carecen de solución terapéutica.

Su trabajo ha ya dado grandes hitos en este campo como, por ejemplo, el desarrollo de un modelo animal único de degeneración retiniana, no descrito anteriormente, y que ha sido publicado recientemente en la revista de impacto internacional Human Molecular Genetics.

También cabe destacar el descubrimiento en 2008 del gen de mayor tamaño en el ojo humano (Gen EYS) causante de la forma más habitual de ceguera hereditaria, un hallazgo logrado en colaboración con Genética, Reproducción y Medicina Fetal del hospital Virgen del Rocío.

 

 EuropaPress