RETIMUR - Asociación Retina Murcia

RELACIONAN LAS ESTATINAS CON UN MENOR RIESGO DE GLAUCOMA.

Un estudio de gran tamaño halló un posible efecto preventivo contra la afección ocular, que provoca ceguera

Fuente: HealthDay News

Unos investigadores podrían haber descubierto otro uso potencial para los ampliamente utilizados fármacos reductores del colesterol conocidos como estatinas.

En un nuevo estudio, las personas mayores con el colesterol alto que habían tomado estatinas durante dos años experimentaban una reducción de ocho por ciento en el riesgo de desarrollar glaucoma de ángulo abierto, la forma más común de la enfermedad.

"Es algo importante", aseguró el Dr. Mark Fromer, oftalmólogo del Hospital Lenox Hill en la ciudad de Nueva York, y director de cirugía ocular del equipo de hockey New York Rangers. "Hablamos de 3 millones de personas [en EE. UU.] que sufren de glaucoma, y la mitad ni lo saben".

Fromer no participó en el estudio, que aparece en la edición de octubre de la revista Ophthalmology.

El glaucoma, que con frecuencia afecta a las personas mayores de 60 años, puede producir ceguera. Las personas en mayor riesgo son las que tienen un familiar con glaucoma, los negros y los hispanos mayores, según la Glaucoma Research Foundation.

Las estatinas como Lipitor (atorvastatina) y Zocor (simvastatina), originalmente desarrolladas para tratar el colesterol alto, han sido estudiadas por sus posibles beneficios en una variedad de afecciones, que incluyen trastornos del sistema nervioso central como el accidente cerebrovascular isquémico, el Alzheimer y la esclerosis múltiple.

"Hay una creciente evidencia de que las estatinas podrían ser beneficiosas más allá de sus propiedades de reducción del colesterol", aseguró el autor líder del estudio, el Dr. Joshua Stein, profesor asistente de oftalmología y ciencias visuales del Centro del Ojo Kellogg de la Universidad de Michigan, en Ann Arbor.

Un estudio anterior del equipo de Stein halló que las personas con síndrome metabólico, una constelación de síntomas relacionados con la diabetes y la enfermedad cardiaca, que tenían colesterol alto como uno de sus síntomas, tenían un menor riesgo de glaucoma en comparación con los que no tenían colesterol alto como parte del síndrome.

En este nuevo estudio, los investigadores quisieron determinar si lo que subyacía al menor riesgo de glaucoma era el colesterol alto o su tratamiento.

Una revisión de los expedientes médicos de más de 500,000 estadounidenses mayores de 60 años que tenían colesterol alto halló que los que tomaban estatinas experimentaban una reducción de 0.3 por ciento en el riesgo de desarrollar glaucoma por cada mes que tomaban estatinas.

Los que tomaron estatinas de forma continua durante un año tenían una reducción de 4 a 5 por ciento en el riesgo, en comparación con las personas que no tomaban estatinas.

Las probabilidades de realmente desarrollar glaucoma en las personas con factores de riesgo de la afección también se redujeron, al igual que el riesgo de requerir de algún tipo de tratamiento para la enfermedad, lo que sugiere que mientras más pronto comiencen las personas a tomar estatinas, mayor será el beneficio aparente.

Por otro lado, las personas que tomaban un tratamiento para reducir el colesterol que no era de estatinas no presentaron una reducción en el riesgo de glaucoma, lo que sugiere que "las estatinas tienen algo especial más allá de sus propiedades de reducción del colesterol", apuntó Stein.

El efecto de las estatinas sobre el sistema nervioso central es un mecanismo potencial del hallazgo, sugirieron los investigadores, dado que el glaucoma afecta tanto el nervio óptico como las fibras nerviosas de la retina. Las estatinas también aumentan la actividad de una enzima que afecta al flujo sanguíneo, posiblemente resultando en un mejor flujo sanguíneo al ojo.

O las estatinas podrían reducir la presión ocular, un importante factor de riesgo del glaucoma, sugirieron los investigadores.

Sin embargo, el ensayo no se diseñó para determinar causalidad entre las estatinas y el glaucoma, así que en este momento lo único que se puede decir es que hay un vínculo.

Tampoco se sabe si los fármacos podrían retrasar el glaucoma en personas sin colesterol alto, lo que quiere decir que los hallazgos no son suficiente para recomendar tomar estatinas tan solo para reducir el riesgo de glaucoma.

Pero sí sugieren que las personas que toman estos fármacos para reducir el colesterol podrían obtener un beneficio adicional e inesperado, señalan los autores.

LA RETINOSIS PIGMENTARIA Y EL GLAUCOMA CANDIDATAS PARA RECIBIR TERAPIAS.

Fuente: retinosispigmentaria

UNIVERSIDAD DEL PAÍS VASCO

Las conclusiones, publicadas en las revistas de más impacto internacional en el campo de la oftalmología, indican la existencia de una amplia ventana terapéutica.

Dos estudios elaborados por el grupo de oftalmo-biología experimental (GOBE) de la Universidad de País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea y publicados en las revistas de más impacto en el campo de la oftalmología han demostrado la gran plasticidad neuronal de la retina sometida a daños como el glaucoma y la retinosis pigmentaria. Los estudios concluyen que una retina con alguna de estas dos patologías (el glaucoma y la retinosis) a pesar de no funcionar adecuadamente, mantiene su estructura celular y molecular. Por ello, la ventana terapéutica para estas patologías es mayor de lo esperado.

El grupo de oftalmo-biología experimental (GOBE) está dirigido por la Catedrática de Biología Celular de la Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea, Elena Vecino. En el trabajo Immunohistochemical changes in rat retinas at various time periods of elevated intraocular pressure, publicado en la revista Molecular Vision, se ha demostrado que la retina de ratas con glaucoma experimental, donde un número significativo de células ganglionares han muerto, el resto de la retina mantiene las conexiones celulares organizadas y la expresión molecular muy bien preservada.En el caso del trabajo Altered Expression of Retinal Molecular Markers in the Canine RPE65 Model of Leber Congenital Amaurosis publicado en la revista Investigative Ophthalmology and Visual Science se ha demostrado que perros afectados con retinosis pigmentaria congénita y que nacieron ciegos, después de más de 12 meses la retina mantiene su estructura celular y molecular muy preservada en las células no afectadas por la patología, siendo susceptible de poder realizarse terapias.

La retina es una compleja red neuronal situada en la parte posterior del ojo responsable de interpretar y transmitir los mensajes visuales del ojo al cerebro. El grupo GOBE de la UPV/EHU trabaja en estas dos patologías oculares (el glaucoma y la retinosis) en colaboración con dos grupos de Universidades prestigiosas de EstadosUnidos y la Universidad de Salamanca.

En lo que se refiere al glaucoma, primera causa de ceguera en el mundo que afecta entre un 2% y un 4% de la población mundial y que en la actualidad no tiene cura, el grupo GOBE colabora con el Dr. S.C. Sharma del NY Medical Collage, pionero en el desarrollo de modelos experimentales de glaucoma. En cuanto a la retinosis pigmentaria, patología genética que afecta a los fotorreceptores de la retina y cuya única terapia génica ha sido desarrollada por el grupo del Dr. Gustavo Aguirre de la Universidad de Pensilvania, el grupo de la UPV/EHU mantiene con esta universidad estadounidense proyectos conjuntos financiados por la ONCE.

Las células afectadas en estas dos patologías se encuentran en los dos extremos de la retina. En el glaucoma las células afectadas son las neuronas ganglionares, que envían sus axones formando el nervio óptico para contactar con el cerebro. En la retinosis, son los fotorreceptores los dañados.